GABRIELA MEUNIÉ

Creer en uno mismo

Gabriela Meunié (Santanyí, 1987) quiso ser artista desde pequeña. Su padre, Julien Meunié, era pintor abstracto, y gracias a él pudo conocer a prestigiosos artistas como Miquel Barceló, Lin Utzon, Gottfried Mairwöger o Peter Marquant. “Me impresionó el taller de Marquant porque era pequeño e íntimo, y la casa de Lin Utzon y su pintura minimalista”. Hoy vive en Burdeos, compaginando el amor por la pintura con el de su pequeño hijo Pablo.

Cuando era pequeña, el padre de Gabriela, Julien, pintaba en una antigua vaquería rehabilitada en s’Hort de Ca’n Nigorra, en Santanyí. Era un espacio amplio y luminoso, con paredes de piedra y arena, situado sobre un safareig enorme. Por aquel lugar pasaban temporadas artistas de todas partes del mundo. “Mi padre era el único que residía allí de una forma permanente. Fueron años en los que aprendí a observar la efervescencia de la época. A los ocho años pinté mi primer cuadro, un enorme arcoíris que me encargaron”, recuerda. 

Cuando tenía 13 años, su padre murió. “Fue un momento duro. Pero la vida sigue y al final todo se va poniendo en su lugar, siempre que sepas lo que quieres y vayas por el buen camino. Eso requiere un trabajo constante, pero [...]


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