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Tu guía de Mallorca

Martes, 11 de Diciembre de 2018

En Mallorca hay más de 300 playas para disfrutar, todas ellas con sus encantos y peculiaridades propias. La siguiente es una selección de las 10 preferidas de INPALMA.COM Tu Guía de Mallorca, si bien hay otras que perfectamente podrían formar parte de esta lista.

1. Es Caló des Moro 

La piscina natural más espectacular de Mallorca se encuentra en Santanyí. Nadar en sus aguas resulta una experiencia inolvidable, casi milagrosa. Su emplazamiento entre impresionantes acantilados vírgenes hacen que uno se sienta en el lugar perfecto.

De reducidas dimensiones, ser uno de los pocos privilegiados que pueden tumbarse sobre la arena conlleva llegar no más tarde de las 9 de la mañana.

 Consejos útiles: Además de llegar temprano, si se va a pasar el día es imprescindible llevar comida y bebida, pues no hay ni chiringuitos ni restaurantes cercanos. También es recomendable llevar calzado de suela dura para, al caer la tarde, dar un paseo por los acantilados que ofrecen una poética imagen del sureste de la isla.

 Cómo llegar: Desde el pueblo de Santanyí, tomaremos la carretera Ma-6100 en dirección a la Colònia de San Jordi. Al llegar a una rotonda, tomaremos la salida dirección Cala Llombards, y seguiremos hasta encontrarnos con un cartel informativo y un mapa de la urbanización de Cala LLombards, ¡pero no lo pasaremos!: justo antes del cartel, tomaremos un camino hacia la derecha. Al final de este camino, giraremos a la izquierda, hasta llegar a un pequeño núcleo de casas conocido como Sa Comuna, donde podremos aparcar. Nos encontraremos con unas escaleras muy pronunciadas que llevan primero a Cala s’Almunia, y unos 200 metros campo a través, hasta Es Caló des Moro.
[Calcula AQUÍ tu propia ruta hacia Es Caló des Moro]


2. S’Amarador

En pleno Parque Natural de Mondragó, en Santanyí, S’Amarador posee las características perfectas para pasar un día completo de playa: aguas color turquesa, arena fina, entorno natural por el que dar un delicioso paseo a pie entre dunas, pinares y restos arqueológicos de gran valor. Cuenta con un  pequeño y pintoresco chiringuito que ofrece comidas y bebidas, y una zona de tumbonas y sombrillas.

 Consejos útiles: Aunque la playa es bastante grande, es recomendable llegar temprano para disfrutar de la incomparable brisa de la mañana, y de un primer baño casi en soledad.

 Cómo llegar: Desde Santanyí, continuaremos recto por la carretera Ma-19 un par de kilómetros, hasta llegar a una rotonda en la que encontraremos una clara señalización que indica S’Amarador. Seguiremos 1,5 kilómetros aproximadamente por una estrecha carretera, hasta dar con un amplio aparcamiento en el que podremos estacionar gratuitamente. Desde allí andaremos unos 400 metros hasta la playa.
[Calcula AQUÍ tu propia ruta hacia S'Amarador]


3. Es Trenc

Probablemente la playa más famosa de Mallorca y paradigma de paraíso para los miles de turistas que cada año regresan a su blanquísima arena y a sus aguas calmadas y cristalinas. Los más críticos aseguran que “Es Trenc ya no es lo que era” debido a la masificación que sufre. Aún así, sus más de 3 kilómetros de longitud en el salobrar de Campos siguen ocupando un lugar privilegiado entre los entornos naturales más mágicos de la isla.

 Consejos útiles: En Es Trenc hace un calor terrible durante los días de verano y no hay sombras bajo las que guarecerse. Por eso resulta imprescindible llevar sombrilla, mucha agua y cremas solares. Si no se quiere gastar un dinero exagerado en los dos chiringuitos de la playa, conviene llevar comida para pasar el día.

 Cómo llegar: Desde el pueblo de Campos tomaremos la carretera a la Colònia de Sant Jordi, la Ma-6040. Seguiremos recto durante 4 kilómetros hasta que a la derecha, perfectamente señalizado, encontraremos un desvío con un cartel que indica Es Trenc. Una estrecha carretera que atraviesa las espectaculares salinas de la zona, nos conducirá a un aparcamiento que no es precisamente barato, pero que está a dos pasos de la playa.
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4. Cala Varques

Cala Varques, en el término municipal de Manacor, recuerda a una de esas playas de películas como la Isla del Tesoro, en la que los piratas descienden de sus grandes barcos rodeados de impresionante belleza salvaje. De agua transparente, alrededor de Cala Varques todo es naturaleza en estado puro. De hecho, el obligatorio paseo de 25 minutos para llegar a través del bosque, resulta casi tan mágico como el posterior baño en el mar.

 Consejos útiles: Al tratarse de una cala completamente virgen, es necesario llevar todos los pertrechos necesarios para pasar el día. Si bien conviene no cargar con demasiados cachivaches, pues el camino que lleva a la playa puede hacerse largo (sobre todo a la vuelta).

 Cómo llegar: Desde Manacor tomaremos la carretera Ma-4015 hacia Cales de Mallorca. Cuando lleguemos a la intersección con la carretera Ma-4014, seguiremos la indicación hacia Porto Cristo. A unos 150 metros tomaremos un camino a la derecha, estrecho, de tierra y piedras. Al final de este camino, arrimando el coche contra la pared, podremos aparcar. Desde allí enfilaremos el bosque que, tras 15-20 minutos de paseo, nos conducirá a la orilla del mar.
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5. Cala Torta

Al divisar Cala Torta, atravesando el Macizo de Artà, se tiene la impresión de estar aterrizando en un paraje marciano. Este lugar es uno de los rincones más hermosos de la isla, y a la vez parece no formar parte de ella (el color oscuro de la arena, la tierra roja en los alrededores, el horizonte tan lejano…). Las piedrecitas en la orilla, humedecidas por el agua color turquesa, resultan un entretenimiento para los coleccionistas de formas bellas y mágicas.

 Consejos útiles: La playa es grande y no suele estar muy masificada, pero al estar ligeramente cuesta arriba, perderemos la vista del mar si nos situamos demasiado lejos de la orilla. Conviene llevar calzado de suela dura para dar un largo paseo por los acantilados colindantes, en los que encontraremos más de una sorpresa… Cala Torta cuenta con un pequeño chiringuito-restaurante, que siempre suele estar lleno.

 Cómo llegar: Desde el municipio de Artà tomaremos la carretera Ma-15 en dirección a Capdepera. A unos 500 metros tomaremos la desviación a la izquierda, donde un letrero indica Cala Torta. Pasaremos una gasolinera y, en el primer cruce que encontremos, tomaremos hacia la derecha. Desde allí podremos disfrutar del paisaje del Macizo de Artà, unos 8 kilómetros hasta llegar al desvío, bien señalizado, de la playa. Tras atravesar un camino de tierra en bastante mal estado, podremos aparcar sin ningún problema.
[Calcula AQUÍ tu propia ruta hacia Cala Torta]


6. Es Carbó

Playa típicamente sureña, colindante con la legendaria finca de S’Avall construida por Juan March, “el último pirata del Mediterráneo”. Cuando hay menos gente, la sensación de estar en una playa absolutamente virgen es muy placentera. Las dunas y especies vegetales autóctonas colaboran a potenciar esta sensación. La despejada vista de la isla de Cabrera en el horizonte invita a la relajación y al contacto pleno con la Naturaleza.

 Consejos útiles: A primera hora de la mañana y hasta el mediodía, o ya bien entrada la tarde, es cuando se disfruta más de esta playa. Al no haber ningún tipo de sombra, conviene protegerse bien del sol, pues el calor puede ser cruento en los meses de verano. Vale la pena dar un largo paseo hasta llegar a la cercana playa de Es Caragol, otra maravilla de la Naturaleza.

 Cómo llegar: Junto a la pequeña playa de la Colònia de Sant Jordi, aparcaremos y tomaremos un camino perfectamente acondicionado que bordea el mar. No lo perderemos y, tras un paseo de 30 minutos, llegaremos a la larga playa de Es Carbó.
[Calcula AQUÍ tu propia ruta hacia Es Carbó]


7. Cala Pí

De las calas bonitas más cercanas a Palma (25 minutos en coche, aproximadamente). Cala Pí, en el término municipal de Llucmajor, regala al visitante un bellísimo y pintoresco entorno natural. De agua cristalina, es estrecha, con forma de largo embudo resguardado entre dos acantilados. El pequeño embarcadero junto a la playa, que todavía cobija pequeñas barcas de pesca, contribuye a alimentar el espíritu de quien visita este precioso lugar.

 Consejos útiles: La bajada a Cala Pí está precedida por una serie de apartahoteles, restaurantes y supermercados que no deben aflojar el ánimo del visitante, pues lo que abajo le espera bien merece la pena. Incluso puede ser una ventaja tener a mano estos lugares para abastecernos de provisiones, en caso de ser necesario.

 Cómo llegar: Viniendo desde Palma por la autopista hacia Llucmajor, tomaremos la salida número 13. Seguiremos las señales que nos indican hacia Cap Blanc, unos 25 km de carretera. Las indicaciones hacia Cala Pí son claras. Podremos aparcar en las calles junto a viviendas, restaurantes y supermercados.
[Calcula AQUÍ tu propia ruta hacia Cala pí]


8. Cala Tuent

Llegar desde Palma a esta cala resulta ya de por sí un fabuloso viaje, pues pasado Sóller se atraviesa la ruta de los embalses, Es Gorg Blau y Cúber, con sus maravillosas vistas y toda la fuerza natural de la Serra de Tramuntana. La carretera de bajada a Sa Calobra, por sus famosas curvas, es un reto para las mecánicas de los coches. Cala Tuent es de rocas, ideal para la práctica del buceo y para la relajación, rodeada de campos de olivos y pinar.

 Consejos útiles: Al estar a más de una hora de viaje desde Palma, conviene salir temprano para llegar a Cala Tuent. Además, el tránsito de autocares y coches que van a La Calobra suele ralentizar el tráfico. ¡Imprescindible no olvidar las gafas de buceo!... Y llevar comida y bebida para pasar el día.

 Cómo llegar: Desde el pueblo de Escorca, tomaremos la carretera Ma-10 en dirección a Sóller. Tras 6 kilómetros de recorrido, encontraremos un desvío a la derecha que indica Sa Calobra. Seguiremos por esta carretera, la Ma-2141, hasta que en el kilómetro 10,900 tomaremos la indicación hacia Cala Tuent. Desde allí nos quedaran 4 kilómetros para llegar hasta la playa.
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9. Llucalcari

Los charcos de barro de esta recóndita cala son su principal reclamo. Sus visitantes más asiduos acuden a embadurnarse el cuerpo de barro hasta quedar completamente cubiertos, para luego aclararse bajo el chorro de agua helada natural que baja de las montañas. Aparte de la curiosidad del barro, el agua de Llucalcari es muy limpia y, al ser toda de rocas, la transparencia alcanza niveles increíbles.

 Consejos útiles: Aparcar es bastante complicado. Lo ideal es dejar el coche cerca de Deià y caminar 15-20 minutos. Si se accede a la cala por Llucalcari, vale la pena darse una vuelta por este antiguo caserío que retrotrae a épocas centenarias. Desde allí, el camino hasta el mar es muy hermoso y salvaje. Imprescindible llevarse comida y agua si se va a pasar el día. Para los que busquen comodidad, éste no es su lugar. Pero los que quieran bucear, sin duda habrán hallado el lugar perfecto.

 Cómo llegar: En el pueblecito de Deià, buscaremos la calle Arxiduc Lluís Salvador para enlazar con el camino Costa, que a las afueras de Deià pasa a ser la carretera Ma-10. Continua durante 2,4 kilómetros por esta carretera, hasta llegar a la localidad de Llucalcari. Aquí deberemos aparcar donde podamos, en los pequeños huecos que permite la propia carretera. A partir de aquí caminaremos unos 300 metros por un idílico sendero de pinos, olivos y algarrobos. La bajada hasta pie de cala es un tanto peligrosa.
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10. Cala Deià

Como sucede con Llucalcari, Cala Deià no resulta un lugar cómodo para tumbarse a tomar el sol, pues las piedras de la orilla son grandes y cuesta encontrar la posición. Aún así, zambullirse en sus aguas resulta una experiencia que uno debería disfrutar al menos una vez en la vida. El entorno de Cala Deià, 100% mediterráneo, es de los más embriagadores que existen, con su gran roca gigante dominando el horizonte.

 Consejos útiles: La cala en la que cada tarde el escritor Robert Graves iba a tomar sus baños es bastante pequeña, así que conviene llegar temprano. Cuenta con un chiringuito-restaurante de nivel medio a pocos metros de la orilla, y un restaurante (C’as Patró March) cuya terraza cuelga literalmente sobre el mar y en el que se pueden degustar unas exquisitas gambas de Sóller, eso sí, reservando mesa con antelación.

 Cómo llegar: Desde el pueblo de Deià, tomar la carretera Ma-10 en dirección a Sóller. Hay que estar atentos ya que, a unos 600 metros a la izquierda, encontraremos el desvío hacia Cala Deià. Dese allí, una carretera estrecha nos llevará, 2 kilómetros después, hasta un aparcamiento de pago por horas.
[Calcula AQUÍ tu propia ruta hacia Cala Deià]